sábado, 9 de marzo de 2013

Star Fox Cumplió 20 Años



Esto pareciera mentira, pero el 21 de febrero se cumplieron 20 años desde que nintendo lanzo su primer STAR FOX en su legendaria consola Snes.

Este juego fue nombrado así por el chip FX que se usó para implementar gráficos tridimensionales, sin duda esta es una de las aventuras más completas que se vieron en la consola de 16 bits, y que dieron a ligar una saga que todos los jugadores recuerdan con cariño.


Y luego de este gran lanzamiento la compañía después de 4 años lanzo el segundo juego de Star Fox llamado “Star Fox 64”.
Luego de esto 5 años después lanzan el tercer juego, llamado “Star Fox Adventures” este se convertiría en un juego de aventuras.

Y pasan otros tres años y lanzan el cuarto juego llamado “Star Fox: Assault” y este seria de nuevo de estilo shooter (disparo).
 Y un año después lanzan “Star Fox Command” fue el primero de estos que sería para una portátil quesería la Nintendo DS.

 


















 Y cinco años después lanzan un remake del tercer juego, para la consola Nintendo 3DS llamado
“Star Fox 64 3D”



Pero la fama de este personaje lo llevo mas adelante sin olvidar que tambien lo tomaron en cuenta para el "Super Smash Bros" version Nintendo 64.

 y ademas tambien participa en el "Super Smash Bros Brawl" version Nintendo Wii.















Por eso hoy que se cumplen justamente 20 años de su lanzamiento, no sólo felicitamos a Nintendo y a Shigeru Miyamoto por crear esta serie, sino a todos los jugadores que hemos pasado grandes momentos detrás de un control, disparando en el espacio… esperamos que pronto volvamos a hacerlo, por lo pronto, disfruta este día reviviendo cualquier joya de esta franquicia.

ARQUITECTURA Y BIOPOLÍTICA EN SLOTERDIJK Y VIRILIO: LOS NO LUGARES Y LAS CIUDADES DEL ANONIMATO Por ADOLFO VÁSQUEZ ROCCA PHD.En DanoEx

CIUDADES DEL ANONIMATO, 'NO LUGARES' Y TURISMO ETNOGRÁFICO




Espacios públicos y figuras del anonimato1.
Rostros sin perfiles se difuminan en el anonimato de las aglomeraciones, conformando el espacio protosocial, premisa escénica de cualquier sociedad. El espacio público es, precisamente aquél en el que el sujeto que se objetiva, que se hace cuerpo, que reclama y obtiene el derecho de presencia, se nihiliza y se convierte en una nada ambulante e inestable. Ese cuerpo lleva consigo todas sus propiedades, tanto las que oculta o simula, como las reales, las de su infamia como las de su honra, y con respecto a todas esas propiedades lo que reclama es la abolición tanto de unas como otras, puesto que el espacio en que ha irrumpido es anterior y ajeno a todo esquema fijado, a todo lugar, a todo orden establecido.
Quien se ha hecho presente en el espacio público ha desertado de su sitio y transcurre por lo que por definición es una tierra de nadie, ámbito de la pura disponibilidad, de la pura potencia, tanto de la posibilidad como del riesgo, territorio huidizo –la calle, el vestíbulo de estación, la playa atestada de gente, el pasillo que conecta líneas de metro, el bar, la grada del estadio– en el más radical anonimato de la aglomeración, donde el único rol que le corresponde es circular. Ese espacio cognitivo que es la calle obedece a pautas que van más allá -o se sitúan antes de las lógicas institucionales y de las causalidades orgánico-estructurales, trascienden o se niegan a penetrar el sistema de las clasificaciones identitarias, dado que se auto-regulan a partir de un repertorio de negociaciones y señales autómatas. Las relaciones de tránsito consisten en vínculos ocasionales entre “conocidos” o simples extraños, con frecuencia en marcos de interacción mínima, en el límite mismo de no ser relación en absoluto. Aquí se esta librado a los avatares de la vida pública, entendida como la serie de interacciones casuales, espontáneas, consistentes en mezclarse durante y por causa de las actividades ordinarias. Las unidades que se forman surgen y se diluyen continuamente, siguiendo el ritmo y el flujo de la vida diaria, lo que causa una trama inmensa de interacciones efímeras que se entrelazan siguiendo reglas a veces explícitas, pero también latentes e inconscientes. Los protagonistas de la interacción transitoria no se conocen, no saben nada el uno del otro, y es en razón de esto que aquí se gesta la posibilidad de albergarse en el anonimato, en esta especie de película protectora que hace de su auténtica identidad, de sus secretos que lo incriminan o redimen, o de igual forma, de sus verdaderas intenciones, como terrorista, turista, misionero o emigrante, un arcano para el otro.
2.- Los 'no lugares' y el turismo a gran escala.
Todos, también, hemos estado solos en algún aeropuerto, en ese terminal de una red inmensa e indeterminada de flujos que se mueven y se mezclan en todas direcciones, en esa situación de tránsito tan propio de los no-lugares, se experimentan ciertos estados de gracia posmodernos como el del viaje, cuando en lugar de estar, nos deslizamos, transcurrimos, sin afincar nuestra identidad ni tener que comprometernos más allá de dos horas. Aquí, en estos nuevos espacios de la indefinición, donde el tiempo se extiende como goma de mascar advienen nuevas y extrañas enfermedades como las cronopatías -derivadas del abrupto cambio de usos horarios no asimilables a los ciclos biológicos. Este extraño personaje, el viajero, nunca está, ni nunca estuvo realmente en un sitio, sino que más bien se traslada, se desplaza, él mismo es sólo ese tránsito que efectúa y en el momento justo en que lo efectúa.
El espacio se constituye a través de interrelaciones, desde lo inmenso de lo global hasta las formas de la intimidad, es lo que nos abre a un plexo, a una esfera donde coexisten múltiples trayectorias2. Estas interrelaciones hacen del hombre un ser abierto al mundo, un constructor de espacios que a su vez lo constituyen a él. Hombre y espacio se co-determinan en interacciones potenciales; el espacio nunca puede quedar clausurado sobre sí mismo, nunca puede agotar de modo simultaneo y completo todas las interconexiones.
Todo esto acontece –o deja de acontecer– en los así denominados “no lugares” en oposición al concepto "antropológico de lugar” asociado por Mauss3 y toda una tradición etnológica con el de cultura localizada en el tiempo y en el espacio. Los no lugares son tanto las instalaciones necesarias para la circulación acelerada de personas (vías rápidas, empalmes de rutas, aeropuertos) como los medios de transportes, o también los campos de tránsito prolongado. En este momento en el que, sintomáticamente, se vuelve a hablar de patria4, de la tierra y de las raíces, lo que prevalece es el turismo a gran escala.
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Ciudad, espacio público y Arquitectura

Para convertirse en turista es necesario adoptar una actitud: revisar folletos, proyectar itinerarios, tramitar documentación. Curiosamente el pasajero de los no lugares sólo encuentra su identidad en el control aduanero. Mientras espera, obedece al mismo código que los demás, registra los mismos mensajes, responde a las mismas apelaciones. El espacio del no lugar no crea ni identidad singular ni relación, sino soledad y similitud5. ¿Por qué? Porque los no lugares mediatizan la relación del individuo con el espacio al crear una contractualidad solitaria; los no lugares se definen por las palabras o los textos que nos proponen para que podamos establecer una relación con ellos. cuando la relación con la historia se estetiza y desocializa, cuando se vuelve artificiosa, como en el caso del turismo y en el que el tour y el calendario fotográfico se vuelven souvenir de los sitios y las ciudades se transformadas en museos y en mera alusión: la imagen suplanta al monumento, al lugar y la relación que con él pueden establecer los individuos, y deja, por tanto, de ser una forma de fijar la identidad. Más bien es una forma de suplantación o simulacro. Como el protagonista es incapaz de crear un vínculo real tanto con los espacios como con las personas, el simulacro es la única manera que se le ocurre para reencontrarse consigo mismo.
Los espacios turísticos son, a este respecto, enclaves diseñados para secuestrar cualquier experiencia real del visitante con la ciudad, regulándolos a través del control de cuatro aspectos principales de la agenda: el deseo, el consumo, el movimiento y el tiempo. El deseo y el consumo son regulados por la promoción y el marketing. El tiempo y el movimiento están estrictamente confinados (por pasillos, torniquetes de acceso, escaleras mecánicas, túneles y galerías) y monitoreados (por cámaras y guardias de seguridad). El uso del tiempo es también delimitado por la programación de espectáculos y representaciones y por características físicas como la disponibilidad o ausencia de asientos y lugares de reunión6. Las experiencias y productos en oferta combinan la homogeneidad y la heterogeneidad, suficiente tanto para dar un sentido de comodidad y familiaridad como para inducir también un sentido de novedad y sorpresa. Estos enclaves son generalmente incorporados en una textura urbana que se ha convertido en un objeto de fascinación y consumo en sí misma. Ir de malls constituye en sí mismo una actividad y un programa. Las grandes tiendas por departamento, megaproyectos urbanísticos, paradigmáticos de la globalización, estas verdaderas “postales de la modernización” operan como ciudades satélitales; los nuevos shoppings a imitación de los malls norteamericanos. Renovaciones urbanas todas que, no sólo continuaron la filosofía de los proyectos faraónicos bajo las dictaduras latinoamericanas -las grandes autopistas, los volúmenes deshumanizados de la arquitectura – en un paroxismo globalizador del neoliberalismo.
La gran ciudad ha asumido el estatus de exótica7. Esto ha hecho que el turismo moderno ya no esté centrado en los monumentos históricos o los museos, sino en la escena urbana, o más precisamente, en alguna versión de la escena urbana fronteriza, no adecuada para el turismo. La "escena" artificial que los visitantes estándar consumen está compuesta por un calidoscopio de experiencias orientadas por agencias turísticas. Pero lo que el verdadero explorador -lo que este particular tipo de turista etnógrafo8- busca es una especie de turismo aventura urbano; salir de las áreas donde deambulan habitualmente los turistas puede ser una experiencia peligrosa -y por ello excitante-, adentrarse en nuevos territorios nocturnos, en áreas "tensas" –barrios fronterizos– o simplemente zonas donde pueden vivir y trabajar personas de verdad, ubicadas en los márgenes urbanos, más allá de los cordones industriales: minorías étnicas, gente de color, inmigrantes, pobres. Tales áreas pueden ser atractivas precisamente porque no han sido construidas ni dispuestas para los turistas. Aquí, fuera de la habitual zona acomodada, los turistas pueden pasear en un espacio intelectual y físico interesante e impredecible. Hay algo emocionante en ese límite.

[...]

1El presente fragmento fue originalmente publicado como Artículo -en versión completa e impresa- en las Revistas internacionales que se refieren:
- Vásquez Rocca, Adolfo: "El vértigo de la Sobremodernidad; Turismo Etnográfico y Ciudades del Anonimato" Revista de Humanidades: TECNOLÓGICO DE MONTERREY, México, Nº 22 (2007, primavera): 230-245. Adolfo Vásquez Rocca
- Vásquez Rocca, Adolfo: “Ciudades del anonimato: diáspora, cronotopías y cartografía de las emociones escindidas”, Debats, Valencia, España, ISSN 0212-0585, Nº 97-98, 2007, 50-59, Adolfo Vásquez Rocca
2 VÁSQUEZ ROCCA, Adolfo, “El malestar en la ciudad; cartografía de las emociones escindidas y crisis del proyecto urbano” En Escáner Cultural 2007 – Revista de Arte Contemporáneo y Nuevas Tendencias, http://revista.escaner.cl/node/186
3MAUSS, Marcel, Sociología y antropología, Colección de Ciencias Sociales. Editorial Tecnos, Madrid, 1991
4 SLOTERDIJK, Peter, “Patria y globalización; Notas sobre un recipiente hecho pedazos”, en Revista Observaciones Filosóficas http://www.observacionesfilosoficas.net/patriayglobal.html
5 AUGÉ, Marc, Los “no lugares”; espacios del anonimato, Ed. Gedisa, Barcelona, 1998, pp.106-107.
6JUDD, Dennis R. El turismo urbano y la geografía de la ciudad. EURE (Santiago), . 2003, vol.29, no.87, p.51-62. ISSN 0250-7161.
7SASSEN, S. Y F. ROOST, "The City: Strategic Site for the Global Entertainment Industry". Judd, D. R. & S. S. Fainstein (eds.), The Tourist City. New Haven: Yale University Press, 1999.
8-Manuel Delgado, “Trivialidad y trascendencia; usos sociales y políticos del turismo cultural”, en Habitantes de Babel; políticas y poéticas de la diferencia., Ed. Laertes, 2000, Barcelona, p. 245.

Vásquez Rocca, Adolfo, "El vértigo de la sobremodernidad; "no lugares", espacios públicos y figuras del anonimato", en DU&P REVISTA DE DISEÑO URBANO Y PAISAJE, UNIVERSIDAD CENTRAL DE CHILE, FACULTAD DE ARQUITECTURA, URBANISMO Y PAISAJE
, FAUP, ISSN 0717- 9758, Volumen IV, Nº10, 2007.
http://www.ucentral.cl/Sitio%20web%202003/Revista%20Farq/10_vertigo_delasobremodernidad.htm
http://www.ucentral.cl/Sitio%20web%202003/Revista%20Farq/pdf/10_vertigo_delasobremodernidad.pdf


Adolfo Vásquez Rocca, "Rostros y lugares del anonimato en la sobremodernidad", en Revista Almiar, MARGEN CERO, MADRID, Nº 33 abril – junio 2007 Margen Cero © , Fundadora de la ASOCIACIÓN DE REVISTAS DIGITALES DE ESPAÑA (A.R.D.E.)
http://www.margencero.com/articulos/articulos_taber/anonimato.html


Adolfo Vásquez Rocca PH. D.
adolfovrocca@gmail.com
DanoEx

viernes, 8 de marzo de 2013

Publicado Nº 14 de Revista Observaciones Filosóficas

Publicada
14 de Revista Observaciones Filosóficas http://www.observacionesfilosoficas.net/

Revista Observaciones Filosóficas

Revista de Filosofía Contemporánea, con secciones dedicadas a la Antropología, Estética, Epistemología, Ética, Psicología y Literatura


EDITORIAL por Dr. Adolfo Vásquez Rocca - Director

- La extrañeza propia del pensamiento contemporáneo, y de su devenir con sus cruces, hibridaciones, recuperaciones, olvidos y nostalgias, escuelas y “armadas”  en frentes diversos, arriesga convertirse en un vano gusto por la novedad, en una  “comezón de oír” se interna en las diversas interpretaciones de nuestros  autores emblemáticos, nuestros genios modernos, de Nietzsche a Heidegger, de Freud a Foucault, de Sloterdijk a Bauman; de Jean-Luc Nancy a Virno, Agamben o Esposito, eso que se ha dado en llamar la 'armada italiana' y que –sin duda– lidera las discusiones de este novísimo y vigoroso género filosófico (interdisciplinario) que conocemos como Biopolítica. Asimismo los Estudios estéticos, que hoy más bien debiéramos calificar como Estudios culturales  o  de Nuevos Medios, lo que precisamente Peter Sloterdijk  lleva a cabo como Rector de la Escuela de Diseño de Karlsruhe.
En estos casi 10 años de publicación ininterrumpida, situación curiosamente inusual en las revistas académicas sobre Filosofía contemporánea. Revista Observaciones Filosóficas  ha sido un testigo privilegiado de las trasformaciones, derivas, posicionamiento y capitulaciones de los diversos géneros filosóficos; de problemas, dilemas y controversias que siguen trayectorias a las que hay que estar atentos y que aquí damos un espacio privilegiado, propiciando lo exploratorio e investigativo, intentando construir nexos de sentido, y abordar los tópicos más relevantes del malestar que atraviesa nuestra cultura –asomándose  en los entresijos de la filosofía contemporánea, para develar sus procesos embrionarios y comprender los problemas que hacen a la filosofía desde su mismo origen y gestación.  Este aspecto embrionario y genético es lo más propio de la tarea filosófica, invitar a sus interlocutores a salir del estrecho ámbito de sus ocupaciones individuales para instalarse en el ágora pública, para participar de los relatos fundacionales, para asistir a la génesis, giros y fracturas de los saberes contemporáneos, en los que el pensamiento se busca a sí mismo en un intento de configurar una “imago mundi”, esta antiquísima expresión usada por los alquimistas– una representación del mundo que, apartándose de toda cartografía, expresa su significado mitográfico: es decir, una interpretación del mundo mediante imágenes o elementos que lo representan de una forma cifrada, hermética y polisémica.
El individuo es el testigo de la pérdida de la comunidad. El individuo es alguien  al que se lo define como alguien que sólo tiene relaciones de exterioridad con el otro.  Podemos advertir de inmediato lo que la soledad del individuo puede tener de terrible, de desastroso, de inhumano. Aun cuando, paradojalmente, nos encontremos en plena euforia del individuo.
“El otro” tipificado como extraño por desconocido es un portador innato de incertidumbre, de potencial peligro, siendo, tal vez, su mayor amenaza, el atentar contra la clasificación misma que sostiene el orden del espacio social en el que se inscribe mi mundo. Justamente, los extraños irritan, desagradan, desconciertan porque tienden con su sola presencia a ensombrecer y eclipsar la nitidez de las líneas fronterizas clasificatorias que ordenan el mundo en el que vivimos, y de éste modo, cuestionar de manera radical la presunta comprensión recíproca que el “yo” tiene con el “otro”. El extraño, como cuestionador implacable del orden al que ingresa desde tierras ignotas, ha sido a menudo tipificado con el estigma de ser portador de suciedad, puesto que la suciedad es el caos contaminante que el orden existente pretende expulsar, o bien, contagiado de ambivalencia, puesto que ésta los hace irregulares e impredecibles en sus reacciones.
El principio de incertidumbre, las ciencias de la complejidad, las teorías del caos,  lo hiper-textual, las lógicas paraconsistentes, polivalentes o simplemente de la vaguedad, nos enfrentan al reto de lo incierto, de la zozobra y la perplejidad;  todo en nuestro balbuceante intento de saldar cuentas con nuestra sensibilidad de época, que excede -con mucho-  los límites de la  razón cartesiana.
Cada época  no sólo propicia, sino que también exige el planteamiento de unos determinados temas y unas determinadas preocupaciones. No sólo preocupaciones, sino también obsesiones, como la sospecha de la caducidad  de nuestros certezas.  Lo importante no son los hechos sino sus interpretaciones. La certeza de un hecho no es más  una verdad relativamente interpretada y por lo mismo, incierta. La posmodernidad, por más polifacética que parezca, no significa una ética de carencia de valores en el sentido moral, pues precisamente su mayor influencia se manifiesta en el actual relativismo cultural. La moral posmoderna es una moral que cuestiona el cinismo religioso predominante en la cultura occidental y hace hincapié en una ética basada en la intencionalidad de los actos y la comprensión inter y transcultural de corte secular de los mismos. En este sentido la posmodernidad abre el camino, según Vattimo, a la tolerancia, a la diversidad. Es el paso del pensamiento fuerte, metafísico, de las cosmovisiones filosóficas bien perfiladas, de las creencias verdaderas, al pensamiento débil, a una modalidad de nihilismo débil, a un pasar despreocupado y, por consiguiente, alejado de la acritud existencial. Vivimos un tiempo sin certezas.
Los Artículos y textos que aquí se presentan intentan dar cuenta de los latidos de un mundo cuyo pulso es difícil de tomar; y el ritmo en el diagnóstico del pulso  merece ser estudiado porque la historia de su análisis es larga y profusa. He aquí pues un tratado sobre el pulso. 

Ubisoft Vuelve Con Un Nuevo Assassins Creed



Ubisoft lanza la cuarta parte de su gran juego assassins creed con el nombre de “Assassins Creed 4: Black Flag”, esta cuarta entrega  es diferente a las demás ya que en las anteriores se veía la saga iba avanzando en la historia pero esta vez  es diferente el juego vuelve a la época de los piratas en el siglo XVIII.
Esta vez tenemos como protagonista al capitán Edward Kenway, un soldado de la corona británica que decide cambiar de vida y lanzarse a la mar como corsario
En algún momento, los assassins entran en contacto con él y le entrenan en el arte del combate. Estas habilidades y el peculiar carácter de Kenway le darán una fama de terrible adversario.
Acá hay uno de los tráilers que lanzo Ubisoft Traducido al español:

Este juego tiene lugar en el mar del Caribe, muy cerca de la costa de México, las islas de cuba y Bahamas. Ubisoft dice que Black Flag ofrecerá el mayor escenario visto ahora en un Assassins Creed, el cual podremos recorrer con nuestro navío, el Jackdraw. Con el podremos hacer variadas cosas por ejemplo navegar, asaltar otros barcos e incluso pescar ballenas. Sera indispensable ganar dinero para tener  entrenada nuestra tripulación, mejorarla y comprar armas.
En Assassins Creed 4: Black Flag nos toparemos con variados piratas famosos del tamaño de BARBA NEGRA, ANNE BONY O CHARLES VANE. Impresionantes son los asaltos a navíos por parte de toda nuestra tripulación, los cuales se vivirán en tiempo real y con escenas dignas de ser comparadas con las de grandes producciones de Hollywood. 

Este juego será lanzado en dos versiones que sepamos. Por un lado, el 31 de octubre llegara a Ps3, Xbox 360, y Nintendo Wii U. Más tarde llegara a PC, a PS4 con una versión más potente a nivel de gráficos y controles optimizados por su mando y, seguramente, a la nueva consola de Microsoft.